Rally Legend 2017
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Rally Legend Experience

Pasadas unas semanas después de vivir mi primera experiencia en el Rally Legend de San Marino, concretamente en su 15º edición, hoy me he decidido a ordenar a través de este artículo las vivencias y sensaciones de este rally único. Además, a lo largo de este relato intentaré ir dando algunos tips (consejos) por si tú también estas interesado en acudir a futuras ediciones de esta prueba.

Para esta edición, las fechas del evento eran del 19 al 22 de octubre. Sin embargo, esta historia comienza a mediados del mes de julio cuando el amigo Alexis me convence para acompañarle a San Marino, y una vez convencido comenzamos a trenzar el viaje. Inmediatamente reservamos los vuelos, el hotel y el alquiler del coche para tenerlo todo atado.

 Es recomendable reservar los vuelos, la estancia y el alquiler de coche con varios meses de antelación. Con esto conseguiremos más opciones donde escoger, precios más asequibles y evitaremos quebraderos de cabeza de última hora por no encontrar nada decente a un precio razonable.

Una vez reservado lo imprescindible, sólo faltaba coger las entradas. Nosotros dudábamos entre si escoger el pase de 75€ que valía para todo el rally, tenía servicio de transporte entre tramos y te reservaba un sitio en el tramo "The Legend"  o el pase de todo el rally pero sin transporte entre tramos y sin lugar resevado en tramo "The Legend" que valía 35€ , decantandonos finalmente por este último. Bajo mi opinión el servicio de transporte es totalmente innecesario si alquilas coche y tener lugar reservado en el tramo "The Legend" también, pues hay sitio de sobra y te pongas donde te pongas sabes que va a ser espectacular.

Ya con todo el viaje cerrado, faltaba esperar la fecha para embarcar rumbo a San Marino. Para la ida seleccionamos un vuelo que salía el miércoles 18 desde Gran Canaria a las 07:00 h, hacía escala en Barcelona y de ahí tomaba rumbo a Bolonia para llegar sobre las 16:00 h.

Una vez allí tomamos la autopista dirección Rimini que era donde nos hospedábamos.


 En el trayecto desde Bolonia a Rimini se emplea en torno a 1 hora 30 min. habiendo  una parte de autopista de peaje por la que se paga en torno a 8€. Hay que tener mucho cuidado con los italianos en la carretera, pues lo de respetar las señales de tráfico y usar los indicadores no va con ellos.

Una vez en Rimini nos dirigimos al hotel para hacer el check in y de ahí a buscar un lugar para cenar, cosa que no fue fácil, pues los negocios por esa zona de Italia cierran bastante temprano, incluyendo las gasolineras. Al final dimos con un restaurante llamado Bounty, muy recomendable por cierto.

 Rimini es una ciudad costera italiana muy tranquila pero orientada al turismo, especialmente al turismo ruso e inglés, además es la población más cercana a La República de San Marino, por lo que prácticamente la mayoría de los asistentes al rally se hospedan en esta población debido a que la oferta es más amplia y mucho más barata que en el propio San Marino.  

A la mañana siguiente nos despertamos temprano con la intención de subir a San Marino para ver el ambiente en el parque cerrado y reconocer un poco los tramos. Una ventaja de acudir un día antes de que empiece el rally es que no se aglomera tanta gente en el parque cerrado, por lo que puedes moverte con más calma, y disfrutar de los coches ya ubicados en las asistencias, que se reparten por los alrededores del Estadio Olímpico de San Marino. Finalmente, empleamos todo el día en ver los coches, el parque cerrado y la ceremonia de salida por lo que  no reconocimos ninguno de los tramos.

La distancia en tiempo entre Rimini y donde se encuentra el grueso del rally es de  media hora apróximadamente debido a la cantidad de semáforos que ralentizan el tráfico. Por el camino existen varios supermercados en los márgenes de la carretera donde poder comprar algo de comida para pasar el día. 

La ceremonia de salida comenzó a las 19:30 h, donde ya empezaba  a dejarse ver el verdadero espectáculo, especialmente en la rotonda situada entre el podio y la zona de asistencias de los vehículos, en la cual numerosos participantes del rally, (y algún que otro descerebrado con su coche particular) realizaban trompos entre los aplausos y los gritos de la multitud que allí se concentraba y con el beneplácito de la policía, quienes hacían la vista gorda. 

El viernes ya comenzaba el rally en sí con el shakedown a las 10:00h, por lo que había que madrugar bastante para poder aparcar. Aquí es donde ya se empieza a ver la verdadera acción y el gran ambiente que existe en este rally. También se da uno cuenta de la gran organización que conlleva el rally, pues en todas las entradas existentes a los tramos había personal de la organización verificando que todo el que pasara tuviera su entrada. En este tramo es bastante fácil moverse y existe la posibilidad de ver tanto zona de asfalto como una pequeña zona de tierra al principio del tramo.

A la hora de acudir  a los tramos, es conveniente acudir como mínimo con una hora y media de antelación, para poder aparcar y pillar un buen sitio para ver pasar los coches. Muy recomendable también llevar ropa y calzado adecuado para caminar  por las laderas sanmarinenses.

 También el viernes tenían lugar los únicos 4 tramos nocturnos del total de 12 que tenía el rally. 2 de los tramos nocturnos discurrían por el mismo trazado que el shakedown "I Laghi" por lo que decidimos ir a la parte donde se situaba la meta del otro tramo a disputar: " San Marino" situado en las inmediaciones del centro histórico de San Marino.

Tras la primera pasada por ese tramo los vehículos hacían un reagrupamiento en pleno centro de San Marino por lo que aprovechamos que estábamos cerca para ver los coches parados en La Piazza della Libertá. Sin duda para mí ese momento fue de los mejores del rally, el ambiente, ver todos esos coches históricos aparcados juntos y sobre todo el entorno hace que el reagrupamiento sea algo tan especial que incluso llegas a disfrutarlo más que ver los tramos en sí.

La segunda pasada por el tramo de "San Marino" nos movimos a otra zona caminando y comprobamos que los comisarios de seguridad por la noche se tomaban muy enserio su trabajo, reubicando a los espectadores en varias ocasiones. Desgraciadamente cuando iba por la mitad esta segunda pasada, el tramo fue neutralizado por accidente, por lo que no pudimos ver pasar a todos los coches en condiciones. Finalmente regresamos al hotel pasadas las 2 de la madrugada, no sin antes animar y aplaudir a esos coches que pasaban ya por el tramo neutralizados, y que nos respondían picando las luces, saludando con la mano y alguno que otro incluso gastando neumáticos, haciendo las delicias de los allí presentes .   

Hay que tener en cuenta que aunque por el día la temperatura atmosférica es bastante agradable, de noche baja considerablemente por lo que no está de sobra tener en el coche unos cuantos abrigos para no pasarlo mal en los tramos nocturnos.

Por suerte para los aficionados este es un rally pensado más en el disfrute de los espectadores que no en la competición pura y dura entre los participantes de la prueba, por lo que los 6 tramos a disputar el sábado tendrían lugar entre las 13:20 h y  las 18:20 h. Nosotros acudimos a uno de los múltiples cruces del tramo "Le Tane", y posteriormente, a la última pasada del tramo "The Legend", este último ya prácticamente de noche, por lo que apenas vimos pasar los primeros coches. De ahí nos fuimos nuevamente al parque cerrado para ver la llegada de los coches.

A pesar de que todos los tramos están muy cerca entre sí, no es recomendable moverse de un tramo a otro en coche durante el día ya que puede resultar difícil aparcar. Para ir desde el tramo "The Legend" hasta el parque cerrado o viceversa hay un pequeño "vehículo tren" que te lleva por 1€ el trayecto.  

Llegaba el domingo y con él los 2 últimos tramos a disputar en el trazado de "The Legend"  y el homenaje a  Colin Mcrae.  Decir que este tramo, no lo es en sí, se trata más bien de un circuito espectáculo  dedicado al divertimento de la afición y donde los más espectaculares sin duda fueron Kris Meeke, Thierry Neuville y como siempre el gran Paolo Diana. En medio de este espectáculo se coló el ya mencionado anteriormente homenaje a Colin Mcrae con un desfile especial de las grandes leyendas del mundial de rally, que aunque lleno de emotividad, para mi gusto estuvo algo descafeinado, siendo Sebastian Loeb el único capaz de enloquecer al público presente a bordo del Citroën C4 WRC. 

Terminados los tramos, última vuelta al parque cerrado para ver la ceremonia de llegada con los ganadores en cada categoría y despedirnos del rally echando el último vistazo a los puestos de souvenirs. 

Por la tarde y ya en Rimini hubo tiempo para dar un paseo entre sus calles y cenar verdadera pizza italiana por última vez.

Finalmente este viaje tocaba a su fin el lunes por la mañana  con la vuelta a casa, esta vez con vuelo directo Bolonia - Gran Canaria (aunque casi hubiera preferido que fuera con escala como a la ida).

Es aconsejable reservar el vuelo de vuelta como mínimo al día siguiente de la finalización del rally para así poder descansar bien y rehacer las maletas con calma antes de volver en coche a Bolonia y coger el vuelo de vuelta.

Desde luego está claro este es un rally único en todos los sentidos, y espero poder volver a verlo y compartirlo en un futuro cercano con las mismas personas con las que lo compartí este año.